La Comisión Europea ha propuesto 2012 como fecha
límite para completar el apagón analógico y ha
pedido a todos los Estados miembros que aceleren
el proceso de transición. La comisaria de la
Sociedad de la Información, Viviane Reding,
argumenta que 2012 es una "señal política" para
que los operadores y los usuarios sepan que la
televisión digital será "pronto una realidad".
Pero esa realidad no parece cercana. Italia,
Francia y Suecia se habían fijado objetivos
ambiciosos. Aspiraban a tener culminado el
tránsito tecnológico en 2008. Pero los hechos se
han impuesto. Sobre Italia ha caído un jarro de
agua fría. Su Gobierno ha admitido que la fecha
"no es realista" y ha decidido agotar el plazo
que marca la UE. Para acelerar la implantación
de la TDT obligará a partir del próximo año a
los distribuidores a vender sólo televisores
adaptados.
Otros países como Bélgica, Grecia o Reino
Unido tienen marcado en el calendario 2012, a
pesar de que, Reino Unido, por ejemplo -donde
las emisiones digitales han alcanzado una cuota
de mercado del 57%- es uno de los mercados de
televisión digital más avanzado de Europa.
En España, las señales llegan al 85% de la
población, aunque sólo el 19% de los hogares
reciben la TDT a través de las ondas terrestres,
según datos del Ministerio de Industria. Si se
suman otras plataformas (cable, satélite y ADSL),
llega al 30%. Un porcentaje que el Gobierno
quiere que crezca hasta el 50% en 2008.